La idea simplista de que el mercado supone una ósmosis que tiende con el flujo de mercancías y servicios a equilibrar el poder económico entre personas, regiones y países es totalmente ilusoria.
La inteligencia financiera ha creado nuevos tipos de membranas que permiten que pasen las materias primas de los países pobres a los ricos, pero que impide que el flujo de capitales vaya en el sentido contrario. Esta membrana protectora es ejercida especialmente por las multinacionales que se encargan de realizar todo el proceso de ingeniería financiera.
Este proceso de membrana venenosa puede asimilarse a un cuerpo humano enfermo donde los pequeños capilares ya no llevan sangre a las zonas periféricas y que por tanto mueren por gangrena.
¿Es el sistema económico como un cuerpo humano, donde todo está relacionado y las enfermedades también viajan en el torrente sanguíneo? ¿o se trata de un sistema de compartimentos, donde grandes regiones quedarán fuera del flujo económico y finalmente perecerán?
Tal vez esta es una cuestión que tenemos que dilucidar.