El fin de la burbuja inmobiliaria, la masificación de construcción en las zonas costeras y otros problemas similares son simplemente indicativos de que ya hemos pasado el periodo de adolescencia caracterizado por un rápido crecimiento. Ha llegado la época de la madurez y nos damos cuenta de que no podemos seguir creciendo cómo cuando éramos más jóvenes. Ahora se impone crecer por el ombligo o madurar intelectualmente, es decir el crecimiento en la línea de etapas pasadas sólo generará obesidad y enfermedad.
Esta etapa de madurez, que irremediablemente ocurre en todos los sectores cuando alcanzan un cierto nivel, requiere nuevos indicadores del crecimiento económico. Un crecimiento económico cuyos datos sólo reflejan la especulación inmobiliaria y bursatil no puede ser el indicador hacia dónde dirigir la economía. Hace falta desarrollar una mentalidad distinta, donde estos indicadores económicos incluyan la calidad de vida, la educación, la solidaridad y la integración social.
Si nos guiamos sólo por indicadores económicos como los usuales, sólo hay un camino para recuperar los antiguos niveles de crecmiento: Derribar lo construido para crear de nuevo las situaciones de carencias que hacen que los mercados tengan enormes benefícios, una de las formas en que esto se suele hacer es …
Bien, hagamos el amor y no la guerra.
0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.